lunes, 19 de mayo de 2008

"Los peces rojos", de José Antonio Nieves Conde


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Los peces rojos"/ Dirección: José Antonio Nieves Conde/ Guión: Carlos Blanco/ Fotografía: Francisco Sempere/ Montaje: Margarita De Ochoa/ Música: Miguel Asins Arbó/ Reparto: Arturo De Córdova, Emma Penella, Félix Acaso, Óscar Acebal, Cristina Alcázar, Rafael Cortés, Félix Dafauce, Manuel De Juan, Montserrat Blanch, Martín Gómez. España. 1955. B/N, 94'

Estamos ante el que es, sin ningún género de duda, uno de los mejores trabajos de Nieves Conde y, por extensión, uno de los grandes filmes de suspense facturados en España. Que podría codearse sin ningún rubor con cualquiera de las grandes obras firmadas por Hitchcock y que seguramente junto a "El Cebo" de Vajda, constituye el punto culminante del género en nuestro país.

Protagonizada por dos enormes actores, como Emma Penella (deslumbrante de belleza y talento) y Arturo de Córdova (inolvidable su papel de marido celoso en "Él", de Buñuel y aquí igualmente brillante), la trama, diabólicamente urdida según guión de Carlos Blanco, nos cuenta los avatares de una pareja que llega a un pequeño hotel del norte de España (presuntamente) acompañada por su hijo. En la primera noche de estancia, el joven desaparece, al parecer tragado por el mar. A partir de ese momento, junto a la investigación policial para esclarecer los hechos, asistiremos al origen de ese suceso, con toda la serie de relaciones, engaños, intrigas y traiciones que acompañan las vidas de dichos personajes.

En esta época, en que los guiones pretendidamente sorpresivos e inesperados constituyen un camino recurrente para autores y cineastas, encontrar una obra de hace más de medio siglo, con un guión tan espléndidamente pergeñado y dirigido, resulta de lo más refrescante.


Pero no nos equivoquemos otorgándole al argumento y a la construcción de la trama todo el mérito de la película, porque tan sólo es una parte. Importantísima, pero como digo, sólo atesora una porción del valor global de la misma. Y es que "Los peces rojos", además de ser una obra intrigante y absorbente, presenta una factura de sobresaliente acabado.

Desde la dirección de actores, hasta la fabulosa ambientación tanto en exteriores (ese Madrid populoso y alegre, en sus aspectos diurnos y nocturnos indistintamente) como en interiores, con un asombroso trabajo de decorados y una fotografía que podríamos decir que se sale casi por completo del clasicismo habitual de la época en España, para llevarnos de manera decidida a las formas más arriesgadas y llamativas de un Welles o del propio Buñuel (hay una serie de primeros planos de los actores en exquisita y poderosa angulación), o el propio ritmo narrativo, sin nada que envidiar al que imprime Carol Reed en "El tercer hombre", para llegar de nuevo a la rotunda efectividad de un argumento que no deja de evolucionar y de asumir riesgos de manera continuada.

Por supuesto, no voy a destripar más de lo necesario. Pero el hecho de que uno de los puntos en apariencia fundamentales que esconde el guión, se descubra a media película, no sólo no resta interés, sino que Nieves Conde consigue que le sirva como trampolín para ejecutar nuevos desafíos narrativos, con potentes flashbacks y recursos de toda índole. Para desembocar en un desenlace explicativo que, lejos de resultar redundante o estar de más, te deja sin habla, por lo bien contado que está y por la carga de tensión que transmite. En ese momento concreto, más que en ninguno otro de la película, Nieves Conde se pone en la oronda piel de Hitchcock y dicho traje no le viene grande en absoluto.


En definitiva, una obra singular y de obligada visión. Que en el marco contextual del cine de la época es casi una isla desierta, flotando en mitad del océano de historias costumbristas y de acentuado realismo coyuntural que poblaban el espectro cinematográfico de nuestro país (como es obvio, con algunas honrosas excepciones, como los trabajos de Edgar Neville y algún otro).

En ese sentido, resulta sintomática y regocijante una secuencia en la que Arturo de Córdova (que en el filme interpreta a un escritor sin suerte) se pelea dialécticamente con un editor que le exige historias realistas, puesto que según éste "lo neorrealista es lo que está de moda". De Córdova reacciona de modo furibundo a esa exigencia, como expresando la voluntad del propio Nieves Conde a la hora de salirse de las demandas dictadas por la industria y trazar su propio y libre camino.

6 comentarios:

La abadía de Berzano dijo...

Poco más que decir a lo escrito por ti. Toda una obra maestra, otra más, a cargo de uno de los mejores y más maltratados directores que tuvo el cine español de aquella época, demasiado poco conocido en mi opinión, para todo lo que mereció su obra, sobre todo en su primera parte.

Tyla dijo...

Bueno, se podría hablar larguísimo y tendido de ella. Es una de esas pelis que lo merecen.

Por ejemplo en la reseña no digo nada del humor socarrón y en ocasiones surrealista que también está presente.

Y por cierto, no sabía que "Hotel Danubio" de Giménez-Rico era un remake. No sé si atreverme a verla, la verdad.

La abadía de Berzano dijo...

Pues yo tampoco lo sabía. Vamos, me acabo de enterar por ti. Pero no se, siendo de Giménez-Rico, y reciente, me da un poquito de miedo, que las películas suyas que me gustan, ya estan bastante lejanas en el timpo.

Tyla dijo...

Pues estamos igual. Lo más normal es que ni siquiera iguale a la original, aunque sabiendo que detrás de la peli está toda la "factoría Garci", seguro que tiene una buena ambientación y un acabado formal correctillo.

En fin, ya veremos si cae.

peliculas dijo...

Como me gusta ver que lo bueno no pasa de moda.
realmente es una de las obras maestras del autor: Carlos Blanco.su estilo marca la diferencia. su manera de contar historias de escribir los guiones hace el trabajo más fácil para el resto del equipo...no sé si habéis visto más pelis suyas: don quijote cabalga de nuevo, los gallos de la madrugada, don juan, la espada negra...todas son grandes.lo último que sé del autor es un guión que está publicado: El oficio de rey...os lo recomiendo muchísimo así podréis ver a que me refiero con que marca la diferencia.espero que pronto podamos volver a verlo en la gran pantalla.

Cheban Asturias dijo...

He decidido hacer una entrada en Blogger sobre esta película porque ha sido importante para mí. Buscando información he dado con tu fantástico blog. Como mi post no iba a mejorar lo que has escrito, me he permitido incluir (sin permiso) un enlace a tu página para que los más cinéfilos puedan disfrutar aprendiendo de tus reseñas y comentarios.
Si quieres puedes pasar por "http://elvientodelnorte.blogspot.com.es/2015/08/cine-made-in-asturias.html" y dejar un comentario. Te lo agradecería.

Un saludo desde Asturias
Esteban Rebollos (Cheban)