viernes, 2 de enero de 2009

"Cupido", de Doug Campbell


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Cupid"/ Dirección: Doug Campbell/ Guión: David Benullo/ Producción: Clark Peterson/ Fotografía: M. David Mullen/ Montaje: Julian Semilian/ Música: Kubilay Uner/ Efectos Especiales: F. Ray Mulkey/ Reparto: Zach Galligan, Ashley Laurence, Mary Crosby, Joseph Kell, Annie Fitzgerald, Henry Brown, Margaret Blye, Michael Bowen, Alina Thompson, Michael Fairman, Cristopher Kriesa. USA, 1996. Color. 91'

Tradicionalmente, los psicópatas literarios y cinematográficos habían sido casi siempre mostrados como individuos retorcidos, esquivos y físicamente dotados de los necesarios aditamentos que les distinguían del resto de los mortales. Hasta el punto de plasmar con su sola presencia su carácter maligno.

Sin embargo, de unos años para acá, seguramente a raíz de la aparición de cierta novela llamada "American Psycho", alguien (aparte de Bret Easton Ellis) se debió dar cuenta de que mostrarnos a los asesinos en serie con los rasgos de una persona normal y corriente, incluso dotada de cierto atractivo, constituía todo un filón, a la hora de situar nuevas perspectivas y puntos de vista sobre este tipo de historias.


"Cupido" entra de lleno en esos parámetros, del mismo modo que numerosos filmes y telefilmes desde los años noventa hacia acá lo han hecho. En este caso, el psicópata presenta la atractiva y modosa presencia de Zach Galligan, actor al que por otro lado hemos visto multitud de veces en toda clase de productos cinematográficos y televisivos asociados al género fantástico y al thriller. Sin ser un actor que sobresalga por encima de la media, sí posee un cierto carisma resultón, que en este caso resulta apropiado para su papel. Junto a él en la película, otra cara muy conocida, seguramente más aún, como la de Ashley Laurence ("Hellraiser" y secuelas).

Galligan interpreta a un perturbado obsesionado por la leyenda de Cupido y Psique, lo cual sirve (más o menos) como disculpa para narrarnos su trayectoria criminal, persiguiendo aquello tan bonito del "amor verdadero", en forma de la chica ideal que se adapte a sus deseos. A las que no lo hacen, las "descarta" (nótese el eufemismo). A todo esto, su hermana, interpretada por la televisiva Mary Crosby, no resulta precisamente un apoyo que equilibre la parca estabilidad emocional del hombre. Más bien al contrario.

Se trata de una obra a todas luces rutinaria y previsible, pero que al encajar sin fisuras y al adaptarse sin rubor a los esquemas más habituales de este tipo de narraciones, se ve sin excesivos problemas. Eso sí, su factura es la de un telefilme de sobremesa en toda regla. Por otro lado, no ofrece ningún atractivo especial, en forma de secuencias sanguinolentas, ni nada que se le parezca. En ese sentido, no hay que esperar nada de ella, ya que deposita toda su carga en la intriga de la trama.

Además, algún rasgo de la historia, como la enfermiza (claramente incestuosa) relación entre los dos hermanos, no está del todo aprovechado, pudiendo haber dado mucho más de sí.


En definitiva, el enésimo thriller con psicópata. Un psicópata lejos de las sofisticaciones que hemos podido ver a raíz de obras como "El silencio de los corderos" o "Seven". Éste es más un asesino en serie de aspecto realista y cuyo rasgo principal es la normalidad (aparente) de su comportamiento, al estilo de otros como aquél que tan bien interpretase Matt Dillon en la magnífica "Bésame antes de morir", por ejemplo. En ese sentido, se limita a matar cuando le conviene, sin tratar de poner en jaque a la policía a base de pistas intencionadas, o juegos llenos de efectismos.

Así pues, nada nuevo ni destacable ofrece "Cupido", más allá de erigirse en un entretenimiento muy limitado y olvidable, narrado con tanta corrección como falta de personalidad.

1 comentario:

darkerr dijo...

Esta es de videoclub, muy de acuerdo en que nada aporta en pelis de psicopatas, a pesar de que atrae en un primer momento por sus protagonistas. Ashley Laurence siempre me ha resultado muy guapa.