lunes, 22 de diciembre de 2008

"Terror en el tren de medianoche", de Manuel Iglesias


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Terror en el tren de medianoche"/ Dirección: Manuel Iglesias/ Guión: Antonio Fos y M. Iglesias/ Fotografía: José Luis Alcalde/ Música: Manuel Iglesias/ Reparto: Rafael Hernández, Mari Paz Pondal, José Riesgo. España, 1980. COLOR. 77'

He aquí una modesta y simpática muestra de fantaterror (algo tardío ya) español. Dirigida por el poco prolífico y escasamente conocido Manuel Iglesias y con presencia en el guión del sí mucho más habitual Antonio Fos, ocasional colaborador de cineastas totalmente integrados en el "movimiento", como Eloy de la Iglesia, Paul Naschy o Leon Klimowsky.

Se trata de un más o menos tradicional cuento de fantasmas ubicado en una pequeña población de la España interior (se supone que hacia el norte) en la cual un buen día el jefe de estación del lugar asiste a la fantasmagórica aparición de un tren del que nadie parece tener noticia, justo cuando dan las doce y acaba de morir alguien dentro del pueblo. Una pizpireta camarera (ocasional pareja del protagonista) será también testigo del extraño acontecimiento.

Rafael Hernández es quien interpreta al jefe de estación. Un ilustre secundario de nuestro cine al que hemos visto en multitud de productos de toda índole, cinematográficos, televisivos y teatrales. Aquí despliega su solvencia para encarnar a un personaje perfectamente creíble, por su escaso nivel de sofisticación. Lo mismo puede decirse del escaso reparto que le acompaña, del cual cabe destacar a Pepe Riesgo (otro secundario de toda la vida) en la piel del cura del pueblo, que ejerce de colega y apoyo amistoso al personaje principal.


La película es imperfecta y modesta, pero simpática. Recoge de algún modo la tradición legendaria de autores como Bécquer, Pedro Antonio de Alarcón o Emilia Pardo Bazán, en el sentido de ubicar sus historias en escenarios rurales, introduciendo aspectos costumbristas muy reconocibles para nosotros, alejándose de la tendencia habitual del fantaterror hispano de situar su radio de acción en entornos más "internacionalistas", por así decirlo. En ese sentido, resulta apropiada y correcta la ambientación y la puesta en escena, empezando por el hecho de utilizar un elemento tan recurrente y presente en la vida de los españolitos de la época, como era el ferrocarril.

Seguramente las deficiencias más acusadas del filme cabe achacarlas a alguna que otra incongruencia en el guión. Pero por lo demás, se trata de un producto tan inofensivo y olvidable como disfrutable para los amantes completistas del terror hispano más arraigado y que no planteen demasiadas exigencias. Se trataría más apreciarla como satisfactoria curiosidad, que como aportación de verdadera enjundia. A pesar de ello, cabe destacar la esforzada atmósfera de algún momento puntual, como el clímax final, o alguna de las secuencias nocturnas.

De ninguna forma nos hallamos ante una de esas obras capitales que tan buen nombre han dado al género dentro de nuestro país, pero tampoco se trata de uno de aquellos subproductos cochambrosos que de vez en cuando también se colaban de rondón con la excusa de que el fantástico en la piel de toro estaba de moda y que a la postre solían presentar bastante más preocupación a la hora de mostrar carnes femeninas, que de narrar un auténtico relato de horror. En ese sentido, es de agradecer a Iglesias que no sucumba a dicha tendencia y se limite a lo esencial, por muy modesto que sea el resultado.

5 comentarios:

La abadía de Berzano dijo...

Una cinta de lo más simpática, aunque también es cierto que podría haber dado para más. La primera parte, en mi opinión, es sin duda lo mejor del film, ya que después empieza a perder mucho vigor, dando la sensación de que el argumento esta algo alargado.

Aparte de Hernandéz y Riesgo, mencionar también a una madura Mari Paz Pondal que, si no recuerdo mal, sale haciendo top-less, ¿no?

Tyla dijo...

Correcto, sale enseñando el tetamen porque lo exige el guión. :)

La abadía de Berzano dijo...

Jajaja. Qué lástima que no lo hiciera cuando era más jóven... (que yo sepa, claro).

Canario Negro dijo...

totalmente de acuerdo con la reseña y el comentario de Cerebrin. A mi me da la sensación de que la historia hubiese quedado perfecta en una peli de episodios al estilo Las tres caras del miedo , por poner un ejemplo.


Por cierto; sobre donde se rodó la peli: yo diría que en mi tierra : Asturías. El cartel de la estación es del de una localidad del Concejo de Pola de Siero y los Horreos que se ven son los típicos de la Zona centro de Asturias.

Tyla dijo...

Sí, era más material para una serie que para un largo.

Por cierto, que viéndola yo también pensé en Asturias, por aquello del paisaje.