sábado, 29 de marzo de 2008

"Ellos", de David Moreau y Xavier Palud


FICHA TÉCNICA:

Título Original: "Ils"/ Dirección y guión: David Moreau y Xavier Palud/ Producción: Richard Grandpierre y Vlad Paunescu/ Fotografía: Axel Cosnefroy/ Montaje: Nicolas Sarkissian/ Música: René-Marc Bini/ Efectos Especiales: Ciurlin Melania y Ionel Popa/ Reparto: Olivia Bonamy, Michaël Cohen, Adriana Mocca, Maria Roman, Camelia Maxim, Alexandru Boghiu. Francia-Rumanía, 2006. Color. 76'

Pues parece claro que los últimos años están suponiendo una revitalización del género en el viejo continente. Seguramente por el hartazgo de las repetitivas y semi-agotadas fórmulas procedentes del otro lado del charco, jóvenes cineastas europeos están aprovechando para abrirse camino, del mismo modo que de unos años para acá ha estado sucediendo con el continente asiático.

En Europa, además de las emergentes promesas (algunas ya muy consolidadas) como Neil Marshall o nuestros Amenábar, Balagueró, Plaza y Bayona, especial efervescencia ha alcanzado el género de terror en Francia, con los dos Alexandres: Aja y "Alta tensión" o su fabuloso remake de "Las colinas tienen ojos", y Bustillo el mitad cafre y mitad arty autor de la bestiaja "A l'Intérieur", que actualmente "remakea" "Hellraiser". Y los dos cineastas que ahora nos ocupan: Moreau y Palud, quienes por añadidura, tampoco se libran de los remakes, como se comprueba con la reciente versión yanqui de "The Eye".

"Ellos" es una cinta muy agradecida para todo aquel que quiera pasar un mal rato. Porque apela directamente a los miedos más inconscientes, a aquellos que no tienen una forma definida y no se representan en vampiros, hombres lobo o fantasmas con cadenas. Aquí encontramos unos miedos muy humanos pero tratados de un modo bastante sugerente. De entrada tenemos a la clásica pareja en una casa aislada, que de repente ven su existencia alterada por unas presencias amenazadoras, que no se dejan ver, pero sí se hacen notar.

Lo que está muy bien es la forma en que se nos presenta a dichas "amenazas", puesto que hasta el último tercio del filme (deliciosamente corto de metraje, por cierto, ya que apenas alcanza la hora y cuarto) no vemos con más o menos claridad la naturaleza de las "criaturas terroríficas" en cuestión. Cuando llega ese momento, ya hemos vivido una generosa ración de sustos, persecuciones en la oscuridad, etc. En ese sentido, excelente utilización del espacio, en este caso la casa, por parte de los dos directores. Cada puerta cerrada, cada pasillo en penumbra, cada recodo por doblar, se convierten en una fuente de inquietud.

Y si aludía a la escasa duración de la cinta como una virtud, no es algo gratuito. Porque precisamente cuando la acción corre el riesgo de tornarse cansina, nos topamos con la recta final, ya fuera de la casa, desencadenando un desenlace bastante logrado. Por cierto, que uno no puede evitar sentir cierto regocijo, llegada esa conclusión. Regocijo peliagudo en todo caso, en los tiempos que vivimos.

Nada que reprochar a los dos protagonistas. Dos actores bastante desconocidos fuera de Francia, como son Olivia Bonamy y Michaël Cohen, procedentes del mundo de la televisión (sobretodo ella) que cumplen a la perfección con unos papeles que tampoco exigen demasiado, puesto que en este caso lo que prevalece es la atmósfera. Atmósfera que, como se comprueba una vez finalizado el filme, combina muy bien las influencias clásicas con las tendencias más actuales del género.

En definitiva, una película modesta y sencilla, pero muy efectiva, que bordea en su concepción por algunos momentos ese estilo naturalista y bastante de moda en el cine reciente, con productos del estilo de "El proyecto de la Bruja de Blair" u "Open Water", sin olvidar tampoco una referencia a esa agradabilísima curiosidad de Guillem Morales llamada "El habitante incierto". Más que nada por la elección consciente y acertada de sugerir y no mostrar, aprovechando al máximo los escenarios y dejando a la imaginación del espectador parte del trabajo y por tanto, de la implicación activa y emocional.

Habrá que seguir muy al tanto la carrera de estos dos muchachos (remakes aparte), tras este debut, ciertamente notable. Porque si algo parece claro a estas alturas, es que los jóvenes cineastas adscritos al género poseen un bagaje tanto literario como cinematográfico que los cineastas del pasado no podían tener. Esperemos que se note en los próximos años, tras una década y media de lo más pobre.

7 comentarios:

La abadía de Berzano dijo...

Pues no se si fue por el atracón de cine que tenía cuando la vi, que fue en el marco de la Semana de Terror de Donosti, pero la verdad es que no logro engancharme en ningún momento, tanto, que di alguna cabezada que otra, para, cada vez que me despertaba, ver que la película seguía por los mismo derroteros del "1, 2, 3, al escondite inglés".

Por cierto, ¿te has leido la sinopsis de la carátula de su edición en Dvd? Si no es así, dimélo que te la copio aquí, y discutimos acerca de que se podían haber fumado los que la escribieron.

Tyla dijo...

Hola.

Pues no, no he leído la sinopsis del DVD. Ahora siento curiosidad, jeje.

Y bueno... sí que es convencional en el sentido de que se pasan gran parte de la peli escapándose de los "asediadores". Pero dentro de esa convencionalidad, creo que está lo suficientemente bien hecha como para que te mantenga enganchado, si la pillas con ganas.

La abadía de Berzano dijo...

Clémentine y Lucas, una joven pareja que vive en la soledad de una casa colonial, se dan cuenta que no están tan solos como pensaban. Algo les acecha en el silencio de la noche. Descubren que la vivienda está llena de pasillos y cámaras secretas que datan de los tiempos de Vlad el Empalador, el cual enterraba vivas a sus víctimas en las paredes hasta su muerte por asfixia. ELLOS les vigilan y no están dispuestos a dejarlos escapar fácilmente...

¿Qué te parece?

Tyla dijo...

Me parece que, una vez más, cuanto más se cuenta de una peli en una sinopsis, más posibilidades de cagarla.

Porque es el típico resumen que hace que quien ve la peli se espere una cosa y luego se encuentre otra.

Con lo bonito que es dejar las cosas más en el aire. Sencillamente sugerir y que el espectador ponga su parte de imaginación.

La abadía de Berzano dijo...

Estas espesillo, ¿no? Yo me refiero a todo lo concerniente a Vlad el empalador, que no se de donde lo han sacado. ;)

Tyla dijo...

No, si ya. Por eso comentaba lo de que en una sinopsis alguien que no ha visto la peli lee una cosa (en este caso lo de Vlad) y luego se encuentra otra que no tiene nada que ver con eso.

En este caso porque el dato concreto de Vlad es totalmente erróneo. Pero muchas veces en las sinopsis se apuntan unas coordenadas sobre la peli (pongamos que apuntan al suspense) cuando el fondo de la peli es más dramático. Es un ejemplo. Por eso digo que las sinopsis, cuanto más escuetas, mejor. Porque condicionan y predisponen menos.

La abadía de Berzano dijo...

Si, eso si, pero también son una manera de "vender la moto", como antes lo eran los cárteles.