martes, 11 de noviembre de 2008

"La obsesión", de Roger Corman


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Premature Burial"/ Dirección: Roger Corman/ Guión: Charles Beaumont y Ray Russell, sobre el relato de Edgar Allan Poe/ Producción: Samuel Z. Arkoff y R. Corman/ Fotografía: Floyd Crosby/ Montaje: Ronald Sinclair/ Música: Ronald Stein/ Dirección Artística: Daniel Haller/ Reparto: Ray Milland, Hazel Court, Richard Ney, Alan Napier, Heather Angel, John Dierkes, Dick Miller, Clive Halliday, Brendan Dillon. USA, 1962. Color. 78'

De nuevo podría aplicarse, de entrada, lo mismo que en la reseña anterior, en el sentido de subrayar que la presencia de Ray Milland por sí sola, serviría para sostener la película. No obstante, aquí hay bastante más sustancia.

En primer lugar, tenemos un relato de Poe como punto de partida: "El entierro prematuro". Por otro lado, "a los mandos" del producto está nada menos que Roger Corman, lo cual siempre es garantía de máximo aprovechamiento de los ingredientes de que se dispone. Y el resultado, como no puede ser de otro modo, es francamente bueno.

Milland interpreta a un aristócrata al que persigue la sombra de la catalepsia, hasta el punto de arruinar su vida y su matrimonio con una joven y bella mujer (espléndida Hazel Court).

Con esa línea argumental, Corman elabora una cuidadosa y consistente adaptación, respetando el clima lúgubre del relato, dotando a la atmósfera y a los escenarios de toda la ambientación requerida y potenciando la narración con determinados momentos de efecto, perfectamente dosificados. Por otro lado, Milland borda su personaje dotándole de un dramatismo y de una fatalidad sencillamente insuperables.


Resulta ciertamente curioso que un cineasta como Corman, que siempre ha sido sinónimo de bajos presupuestos, sea capaz (y no sólo aquí) de trasladar tan bien a la pantalla la obra del genial escritor, hasta el punto de conseguir obras más valiosas que otros cineastas que lo han intentado con muchos más medios a su alcance. Ello habla mucho y bien de su capacidad y de su talento.

En cualquier caso, las adaptaciones de Corman sobre los relatos de Poe, siempre se caracterizan por su tremenda fuerza visual, trascendiendo el medio original y erigiéndose por encima de todo en apetecibles y disfrutables productos cinematográficos.

De cualquier modo, la habilidad del director no se limita a llevar a cabo su labor directa de forma harto eficiente, sino también a saber rodearse de un equipo artístico y técnico fiable y apropiado. En este caso, no únicamente la imponente presencia de Milland dota a "La obsesión" de esa buena factura, sino también el buen elenco de secundarios, entre los que destacan la mencionada Hazel Court o también Alan Napier, sin olvidarnos del siempre recurrente rostro del "fetiche cormaniano" (y de la serie B americana en general) Dick Miller. En el apartado técnico, mención especial para la estupenda fotografía en color de Floyd Crosby. O para el ayudante de dirección, "un tal" Francis Ford Coppola.

"La obsesión" es, así pues, un excelente bocado para los paladares que gustan del terror clásico, tanto en su vertiente literaria como cinematográfica, puesto que éste es uno de esos casos en que ambas combinan a las mil maravillas: una trama atractiva, intrigante y bien llevada, interpretaciones igualmente buenas y el regusto que deja el cine hecho con cariño, profesionalidad y respeto por el espectador.

1 comentario:

La abadía de Berzano dijo...

Excelente reseaña y muy de acuerdo con ella. Recuerdo que cuando la vi de pequeño en uno de esos ciclos maravillosos que antes daban en la 2 antes de la telemierda, perdón, televisión prinvada llegara a España, me provocó varias noñes de insomnio.

Por cierto, aprovechando ya que estamos, recomendar la versión que del mismo relato hizo Chicho Ibañez Serrador en sus "Historias para no dormir".