lunes, 13 de julio de 2009

"The Haunting in Connecticut", de Peter Cornwell


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "The Haunting in Connecticut"/ Dirección: Peter Cornwell/ Guión: Adam Simon y Tim Metcalfe/ Producción: Scott Niemeyer, Norm Waitt y Steve Whitney/ Fotografía: Adam Swica/ Montaje: Tom Elkins/ Música: Robert J. Kral/ Efectos Especiales: Tim Storvick/ Reparto: Virginia Madsen, Kyle Gallner, Elias Koteas, Amanda Crew, Martin Donovan, Sophi Knight, Ty Wood, Erik J. Berg, John Bluethner, D. W. Brown, John B. Lowe, Adriana O'Neil. USA, 2009. Color. 102'

Pelis de casas encantadas. Se han hecho muchas, pero pocas que valgan realmente la pena. En cualquier caso, es uno de esos temas socorridos y que bien llevados pueden dar lugar a filmes entretenidos.

Eso es a la postre "The Haunting in Connecticut". Una obra con todos y cada uno de los tics habituales de esta clase de historias, pero resuelta con la suficiente solvencia como para no dejar un mal sabor de boca.

Tiene sus momentos y además un reparto atractivo, compuesto por rostros conocidos y fiables, como los de Martin Donovan, Virginia Madsen o Elias Koteas. Actores que casi nunca se suelen tener en cuenta, a la hora de confeccionar esas listas de "preferidos" por el público, pero que siempre aseguran un mínimo de buen tono a la peli.

Una familia se traslada a una vivienda aislada, que años atrás había sido una funeraria (nada menos). El hijo mayor, un joven aquejado de una enfermedad terminal, será el primero en experimentar los fenómenos terroríficos que tienen lugar en la casa. Fenómenos que se irán incrementando, hasta dejar al descubierto su oscuro origen.


Peter Cornwell no rehúye sustos fáciles y todo recurso imaginable, a fin de hacer brincar al espectador en su asiento. Lo cual puede llegar a resultar irritante, desde luego, pero al fin y al cabo, el terror contemporáneo casi parece irremediablemente arrastrado a esa clase de expresiones formales. Los directores se empeñan en asustar al espectador antes que a los propios personajes del filme, con lo que eso tiene de efectivo a corto plazo, pero de distanciador a la larga.

Afortunadamente, el filme está bien narrado y carece de baches en cuanto a ritmo. En ese sentido, todo lo que tiene de previsible y exageradamente efectista, lo tiene también de correcto.

El aspecto visual está bien trabajado, con pasajes terroríficos llenos de "sustancia" y secuencias tan sugerentes como ésa en la que una aparentemente inocua bendición de los alimentos se acaba convirtiendo en una improvisada sesión de espiritismo.

Luego está el factor "basado en hechos reales", que siempre otorga un plus de interés. Aunque, en realidad, todo lo que sucede en la peli es tan puramente cinematográfico, que no existe un elemento diferenciador con respecto a cualquier obra similar que sea enteramente ficticia. Tal vez el dato de la enfermedad del protagonista, que supone un acicate dramático. Pero poco más. Todo el resto de lo que se cuenta, lo hemos visto cientos de veces.


Así pues, "The Haunting in Connecticut" es un producto aceptable, que se puede disfrutar sin problemas. Y aunque no supondrá ninguna vuelta de tuerca al género, sí presenta el aliciente de adscribirse a un terror sobrenatural que hoy en día parece estar arrinconado, en detrimento de productos con otro tipo de ingredientes más propios del "horror" que del "terror", que parece lo mismo, pero que no lo es.

2 comentarios:

JuliMonster dijo...

UYYY yo la quería ver a esta película, me hiciste acordar de quela tengo que buscar! ahaha
Ayer, hablando de casas encantadas, vi "the messenger" de Oxide Pang Chun. De acá al oriente se nota los rasgos tipicos de espiritus orientales. Pero yo que se... se deja ver.
Esta la chica de "crepusculo". No le suma, ni le resta.

Salut!
Muy bueno tu blog.

Pesanervios dijo...

Yo he de reconocer que la ví totalmente muerto de miedo, lo cual no es dificil (en mi caso). Pero, ejem... la película parece un telefilm de esos que ponen en antena3 la tarde de los sábados. La ví el fin de semana pasado y ni he vuelto a recordarla después...

Hace pasar un buen ratito, pero sin mucha profundidad, la verdad... Me quedo mejor con "Arrastrame al infirno", aunque no tengan que ver.

Saludines!