sábado, 17 de mayo de 2008

"El Cerebro", de Ed Hunt


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "The Brain"/ Dirección: Ed Hunt/ Guión: Barry Pearson/ Producción: Anthony Kramreither/ Fotografía: Gilles Corbeil/ Montaje: David Nicholson/ Música: Paul Zaza/ Efectos Especiales: Danny White y Craig Williams/ Reparto: Tom Bresnahan, Cynthia Preston, David Gale, George Buza, Christine Kossak, Bret Pearson, Bernice Quiggan, Susannah Hoffman, Justin Campbell, Robert King, Kenneth McGregor. USA-Canadá. 1988. COLOR, 92'

"El Cerebro" es uno de esos entretenimientos que resulta casi imposible no disfrutar con simpatía y condescendencia. Uno de esos casos en que la obra en cuestión es tan consciente de su carácter lúdico, que ningún espectador puede sentir nada cercano al engaño o a la simple tomadura de pelo.

Ya desde la propia planificación de la puesta en escena, el aspecto colorista y dinámico de la misma otorgan a la película una inconfundible etiqueta de divertimento. Divertimento con ecos de la CF más ingenua y nostálgica de los años cincuenta, revestida del desenfado más característico de la Serie B "ochentera".

La trama que nos plantea Ed Hunt, cineasta de no muy larga trayectoria, pero curiosamente casi limitada a historias alienígenas, presenta la posibilidad de que a través de la televisión, ciertas entidades extraterrestres sean capaces de controlar y someter a la población terrícola. Siendo especialmente virulenta dicha acción con los jóvenes. Tras todo ello, un cerebro (el que da título al filme) que se alimenta, literalmente, de seres humanos.

Uno de los aspectos más destacados de tan delirante trama estriba en la presencia de un (presunto) doctor que, a la manera de un predicador mediático, transmite ondas hipnóticas que son a la postre las que esclavizan a los televidentes. Dicho personaje está interpretado por un actor no especialmente reconocido, pero que es de esos intérpretes con los que resulta imposible no simpatizar. Se trata del británico David Gale, sobretodo recordado gracias a su inolvidable papel en "Re-Animator" como médico rival de Jeffrey Combs. Filme, al fin y al cabo, de parecidas características, sobretodo en cuanto a factura e intencionalidad.


Por cierto, que a pesar de tratarse de una obra eminentemente jocosa, como ha quedado dicho, no está de más apuntar que posee una evidente e irónica carga de crítica social hacia la alienación de la población, por parte de los medios de comunicación y de los "gurús" mediáticos en concreto.

En ese sentido, es fácil que a uno le vengan a la cabeza obras como "Videodrome", de Cronenberg, que planteaba cuestiones de similar calado, aunque como es lógico el tono fuese radicalmente distinto. En todo caso, no deja de resultar estimulante imaginar lo que podría haber dado de sí el argumento de "El Cerebro", pero contado de una forma más seria y con un carácter más siniestro. Algo que, por otro lado, hubiese resultado ciertamente difícil de llevar a la práctica, teniendo en cuenta la patente falta de medios que encontramos aquí (el cerebro maligno parece directamente salido de "Los Cazafantasmas", para entendernos). De cualquier forma, ahí queda el apunte.

Por lo demás, si atendemos a los aspectos estrictamente formales, tampoco es que "El Cerebro" sea una película redonda, ni siquiera como simple entretenimiento. Y es que adolece de un ritmo algo irregular. Tras un inicio explosivo y repleto de dinamismo, alguno de los puntos de la trama resulta alargado de un modo excesivo, como la persecución al joven protagonista (una de las víctimas potenciales del cerebro en cuestión). Ese segmento dura demasiado y se acaba haciendo un poco pesado. También es obligado señalar que dicho protagonista no posee demasiado carisma, la verdad. No deja de ser un adolescente con cara bonita, sin más.

A pesar de esos pequeños puntos flacos, se trata de una de esas películas que, como complemento "desengrasante" a una o varias sesiones contínuas de cine fantástico puro y duro, funciona a las mil maravillas. Y en cualquier caso, sus señaladas virtudes como funcional entretenimiento, sobresalen más que los defectos.

4 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Muy buenos comentarios, los de tu blog, Tyla. Hechos con criterio y gusto. Estás entre mis favoritos desde ya. Y esta voy a verla, que hace poco que me la bajé.
Saludos!

Tyla dijo...

Muchas gracias, Quimérico.

Nos vemos.

ATXEIN dijo...

Estoy contigo Tyla, esta cinta sin ser nada del otro mundo es entretenida, tìpico producto ochentero y encima de Canadà, paìs poco valorado pero que nos ha dejado grandìsimas cintas..

Igor Von Slaughterstein dijo...

Esto es definitivamente un clásico perdido del loco horror ochentero. A descubrir.

Saludos!!