miércoles, 6 de agosto de 2008

"La casa misteriosa", de Jeff Woolnough


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "The House Next Door"/ Dirección: Jeff Woolnough/ Guión: Anne Rivers Siddons, sobre su novela/ Producción: Wendy Crean/ Fotografía: David Herrington/ Efectos Especiales: Brock Jolliffe/ Reparto: Lara Flynn Boyle, Colin Ferguson, Noam Jenkins, Julie Stewart, Heather Hanson, Charlotte Sullivan, Natalie Lisinska, Heidi Von Palleske, Aidan Devine, Stephen Amell, Peter MacNeill, Mark-Paul Gosselaar, Emma Campbell, Niamh Wilson, Scott Gibson. USA. 2006. Color. 84'

Un nuevo telefilme sobre casas encantadas. Dicho así, lo normal es arrugar el ceño y pasar de seguir leyendo. Pero hay algo en "La casa misteriosa", que la convierte en una película que, aún siendo modesta en pretensiones y sin salirse de los estrechos márgenes de todo aquello concebido para la pequeña pantalla, con su inevitable vocación de producto para consumo rápido, sí merece una (al menos mínima) oportunidad. Aunque sólo sea por lo raro que resulta hoy en día el toparse con una obra de estas características que no provoque rubor, mientras uno ejercita el zapping a la hora de la siesta.

En primer lugar, porque la protagoniza nada menos que la guapísima Lara Flynn Boyle, conocida entre otras cosas por su presencia en la inolvidable serie "Twin Peaks", por haber sido (peculiar) pareja de Jack Nicholson y, a raíz de lo visto en este telefilme, también por haber sucumbido a la tentación de pasar por el cirujano plástico, a fin de reforzar sus labios. Con lo que uno se pregunta, que si una actriz de belleza tan espléndida como la de Lara Flynn Boyle tiene que terminar (con menos de cuarenta años) pasando por el quirófano para embellecerse, ¿qué no tendremos que hacer el resto de los (feos) mortales?


En fin, a lo que vamos. "The House Next Door" es una obra basada en una novela de una tal Anne Rivers Siddons, de la cual no tengo el gusto de haber leído nada, en la que encontramos un vecindario idílico, casi paradisíaco, formado por parejas jóvenes en su mayoría. Todos ellos conviven en armonía y paz, hasta que un día llega una nueva familia, para edificar y posteriormente habitar una nueva casa. A partir de ahí, la casa dejará notar su influencia maléfica sobre los que moran en ella. El personaje de Lara Flynn, acompañada de su marido, investigará las causas de dicha influencia maligna, viéndose ambos arrastrados de lleno por los acontecimientos.

Seguramente el aspecto más destacable que presenta la película es que, a diferencia de lo que suele ser habitual en esta clase de historias, no encontramos ni un solo efecto sobrenatural como causa o medio para provocar el miedo tanto en los personajes como en el espectador. Todo ocurre de un modo realista, utilizando el influjo maligno de la casa, como ente abstracto y amenazador sobre los personajes, que son quienes, con su comportamiento anómalo, desencadenan toda clase de actos desgraciados.

Con ello, se consigue un aceptable efecto de verosimilitud, por lo creíble de las situaciones. Por lo creíble y dramático, en algunos casos. Utilizando aspectos como el maltrato doméstico, la Guerra de Irak y otras cuestiones de triste actualidad. Obvio es que el medio telefílmico provoca que las cosas sucedan con excesiva rapidez y que el hecho de que en apenas hora y veinte minutos veamos a varias familias destrozadas por el efecto de la casa, supone una necesaria "manga ancha" en ese aspecto.

Ahora bien, del mismo modo que hay que aplaudir el concepto de la peli a la hora de transmitir mal rollo, también con diálogos trabajados ligeramente por encima de lo que suele ser habitual en este tipo de productos y con un elenco de actores correcto, por contra la dirección por parte de Woolnough (experimentadísimo en casi todas las series punteras del momento), así como la dirección de fotografía, están cerca de echar al traste con todo, por culpa de un absurdo empeño por hacerse notar, a base de encuadres caprichosos y movimientos de cámara no menos injustificados. Opción ésta, que choca frontalmente con el mencionado realismo conceptual.


En cualquier caso, creo que en "La casa misteriosa" se dan las suficientes virtudes como para hacer de ella un entretenimiento válido y funcional, siempre teniendo muy presente su vocación de producto para la pequeña pantalla. En ese aspecto, en un momento en que los telefilmes americanos han perdido todo el encanto que tuvieran en décadas pretéritas (años setenta sobretodo), la peli de Woolnough se sitúa como un pequeño islote de cierta dignidad, en mitad del océano de la mediocridad actual.

3 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Esta peli me la bajé aunque fuera sólo para disfrutar de la presencia de Lara Flynn Boyle. Si encima dices que no está mal, mejor que mejor. Será cuestión de ponersela cuanto antes. Gracias por tu reseña.

Tyla dijo...

Pues ya me dirás que te parece Lara con los labios "tuneados". Para mí ha perdido bastante encanto, la verdad.

Quimerico Inquilino dijo...

Pues ya la he visto y suscribo prácticamente toda tu crítica. Un telefilm que se eleva por encima de lo convencional gracias a un guión algo más cerradito de lo normal y a una buena dosificación de los golpes de efecto.
Y sí, una auténtica látima lo de Lara, mal aconsejada ha estado ya que su "tuneo" le ha borrado ese morbo especial que siempre había conservado en su rostro. Un saludo!