viernes, 6 de junio de 2008

"El piso número 13", de Chris Roache


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "The 13th Floor"/ Dirección: David Roache/ Guión: Louis Chavance, H.G. Clouzot y D. Roache/ Producción: Charles Hannah y David Hannay/ Fotografía: Stephen Prime/ Música: Mick Coleman y Joseph El Khouri/ Montaje: Peter McBain/ Efectos Especiales: Alan Manning/Reparto: Kylie Claire, Tony Blackett, Allen Loeng, Matthew Nicholls, Nik Forster, Vic Rooney, Georgie Parker, Lisa Hensley, Miranda Otto, Jeff Truman, Paul Hunt. Australia. 1988. COLOR, 87'

Película de origen australiano de la que hay tan poquitas cosas que decir...

Básicamente consiste en una trama de carácter sobrenatural en torno a un inmueble que (como casi todos) esconde secretos del pasado. En este caso, afectan a una joven que siendo niña observó como en el edificio (aún en construcción) tenía lugar un macabro suceso, con un chiquillo que moría electrocutado, el espíritu del cual regresará a fin de cobrar venganza sobre su asesino, que no es otro que el padre de la chica.

Con esos mimbres, Chris Roache dirigió su primera y única película hasta la fecha. Un filme francamente soporífero, que tan sólo adquiere un cierto brío a ráfagas, entre interminables tiempos muertos en los que no sucede absolutamente nada, que llegan a hacerse insoportables.

Los personajes son planos (alguno involuntariamente cómico) y todo está narrado con una atonía total. Los efectos especiales son asimismo risibles y faltos de verosimilitud.

Entre el reparto, compuesto por actores muy desconocidos, tan sólo destaca la presencia secundaria de una joven Miranda Otto. Y el director, como decíamos debutante, demuestra que lo de estar detrás de la cámara no es lo suyo. Seguramente por eso ha dedicado el resto de su trayectoria profesional a escribir episodios de series muy del montón.


Verdaderamente ésta es una de esas muestras de cine donde no hay elemento alguno que permita al espectador ávido de historias de terror el disfrutar en ningún sentido. Ni tiene el encanto de las series B, ni la modestia de un telefilme cuanto menos correcto. Es, sencillamente, un despropósito donde lo único que destaca es el tedio constante, a lo largo de la casi hora y media que dura. Uno de esos productos grises, que de manera casi milagrosa alguien rescata de vez en cuando, por pura curiosidad, para volver a sepultar lo más hondo posible, una vez comprobada la "calidad" del mismo.

Se hace difícil concebir cómo y de qué manera se pueden llegar a hacer películas así. ¿Es posible imaginar a director, actores, técnicos, etc. trabajando absolutamente todos ellos a desgana, sin el más mínimo interés por lo que están haciendo? Pues si uno es capaz de imaginar eso, se hará una idea de las sensaciones que transmite "El piso número 13". Con lo atractivos que son tantas veces los escenarios urbanos para las pesadillas...

Porque una cosa es andarle con exigencias de tipo artístico a un artefacto de entretenimiento como son muchos filmes fantásticos. Pero cuando ese mismo artefacto, cuya principal vocación es ésa, la de entretener, se revela con semejante falta de interés, lo que menos se merece es que se la etiquete con el cartelito de "BODRIO".

Si por algo puede ser recordada la cosa ésta, es por tratarse de una de las películas de suspense y terror con menos niveles de tensión, de entre todas las que se hayan podido hacer a lo largo de la historia. Tengo que enterarme qué demonios pinta el nombre del gran Henri-Georges Clouzot en los créditos autorales de este esperpento. Por curiosidad.

2 comentarios:

Quimerico Inquilino dijo...

Una lástima. Pintaba realmente bien. Gracias por el aviso.

Canario Negro dijo...

Totalmente de acuerdo con tu reseña. La caratula de la peli apuntaba a que , por lo menos, podría ser una serie b simpaticona .......pero nada más lejos de la realidad , nada de tensión ni emoción en un melodrama cutre y soso con alguna pincelada fantasmal hacia el final..

Una pena por que , como bien comentas, los escenarios urbanos ofrecen un potencial interesante para el cine de edificios encantados .