lunes, 2 de junio de 2008

"Halloween, el origen", de Rob Zombie


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Halloween"/ Dirección y guión: Rob Zombie, sobre el argumento de John Carpenter y Debra Hill/ Producción: Malek Akkad, Andy Gould y R. Zombie/ Fotografía: Phil Parmet/ Música: Tyler Bates/ Montaje: Glenn Garland/ Efectos especiales: Mark Byers/ Reparto: Malcolm McDowell, Brad Dourif, Tyler Mane, Daeg Faerch, Sheri Moon Zombie, William Forsythe, Richard Lynch, Udo Kier, Clint Howard, Danny Trejo, Lew Temple, Tom Towles, Bill Moseley, Leslie Easterbrook. USA. 2007. COLOR, 121'

Coincidiendo más o menos con los treinta años del clásico de Carpenter, Rob Zombie se construye este "juguete" para su particular disfrute, aprovechando (una vez más) elementos creativos ajenos para desarrollar su propia carrera detrás de la cámara.

Una vez más y de forma más descarada (si se me permite la expresión) que nunca. Puesto que esta vez no se trata de seguir únicamente caminos formales (Peckinpah en "Los renegados del Diablo") y/o argumentales (Hooper en "La casa de los 1.000 cadáveres") de otros, como en el caso de esos dos primeros filmes como director, sino que directamente se mete de lleno en una saga perfectamente establecida y desarrollada. Pero ni siquiera con el riesgo de pergeñar un nuevo capítulo de su entera cosecha, sino cogiendo el mejor de todos ellos (el primero, claro) para volver a contarlo otra vez. Con dos cojones.

Sí. Es cierto que hay añadidos, con respecto al primer "Halloween" de Carpenter. Es verdad que Zombie indaga en los orígenes de Michael Myers y el primer tramo de su película viene a ser una mini-precuela. Pero pretender que esa parte de la peli (que, dicho sea de paso, es la mejor) constituye una muestra de notable creatividad o de hazaña artística, no tiene demasiado sentido.

Se trata simplemente de poner en imágenes todo lo que ya se sabía. La infancia de Myers cualquiera puede imaginársela. Lo mismo que su primer acercamiento a la figura del Doctor Loomis. Un Doctor Loomis que, por cierto, tampoco gana gran cosa al ser interpretado por Malcolm McDowell. Aún teniendo mayor presencia en pantalla que él, para nada hace olvidar al entrañable Donald Pleasance.


A partir del momento en que Myers escapa del manicomio, da inicio la historia por todos conocida (y vista). En otras palabras: da inicio la fotocopia en celuloide. Que si bien no llega al nivel de mimetismo (y desvergüenza) de Gus Van Sant y su "Psicosis", tampoco aporta absolutamente nada. Nada más allá que unos niveles de sexo incrementados y previsibles cambios (no necesariamente a mejor) en el diseño y planificación de los asesinatos.

Por no ser del todo negativo, sí me parece que hay un momento en el que Zombie sabe utilizar la original para "sumar", en lugar de limitarse a "igualar" o "restar". Se trata de esa secuencia que tiene lugar a la luz del día, en el barrio residencial de Haddonfield donde transcurre la acción. Mientras Carpenter se limitaba a mostrarnos a Jamie Lee Curtis caminando tranquilamente por la calle, introduciendo una presencia más sugerida que otra cosa del monstruo camuflado entre los árboles, en el remake esos momentos están más acentuados, consiguiendo un mayor nivel de aprovechamiento. En todo caso, ínfima mejora, globalmente hablando.

Tampoco el nivel de los actores ni la caracterización de los personajes es nada del otro mundo. La madre de Myers (la Sra. Zombie, en realidad) no es un pedazo de actriz, que digamos. Y (si se me permite el apunte "machistoide") vestida pierde bastante. Un personaje como el interpretado por Danny Trejo, celador del manicomio que tiene una cierta relación de amistad con Myers, tampoco acaba de aprovecharse bien. McDowell, como ha quedado dicho, bien poco aporta. Y seguramente es el Myers de diez años (interpretado por Daeg Faerch) el mayor hallazgo, en ese sentido. Una especie de Kurt Cobain en miniatura, que un buen día se cansa de su disfuncional y políticamente incorrecta familia y la emprende a cuchillazos con ella, dando pie al mito.


O sea que el mayor interés que, a priori, podía tener un proyecto como éste, que es el de mostrarnos los orígenes del personaje, se salda con una suma de recursos narrativos más bien facilones y previsibles, que bajo mi punto de vista, no justifican en ningún caso la película. Se podía haber quedado muy bien como estaba. Por no haber, ni siquiera hay la huella de un cineasta con un estilo visual demasiado reconocible, ni brillante. Es decir que los buenos detalles apuntados en ese sentido con sus dos primeras obras, por parte del director-músico, aquí brillan por su ausencia.

Con todo, tampoco seríamos justos si hablásemos de un fiasco absoluto. Para eso, ya están bastantes de los capítulos de la saga en cuestión, que quitando las dos primeras, tampoco ofrecía gran cosa. Ésta es una obra justita, resuelta con corrección. Pero tan innecesaria como la inmensa mayoría de remakes o precuelas que se hacen y deshacen en la actualidad. Esperaremos al próximo proyecto de Zombie. A ver si de una vez consigue mostrar algo más genuino y propio. Puesto que bagaje y condiciones no parece que le falten.

2 comentarios:

La abadía de Berzano dijo...

Muy flojita, sobre todo en cuanto se pone a contar la película original en si, con personajes minimamente desarrollados con los que es imposible empatizar (aunque no se hasta que punto este era el objetivo de Zombie, y que el que nos preocupara fuera Myers), y una dirección que no consigue en ningún momento conseguir algo de tensión.

En fin, dentro de lo que es la saga, hay cosas peores, aunque tampoco sea mucho decir...

Igor Von Slaughterstein dijo...

Regular, regular... Es el único remake moderno del cual tenía esperanzas debido a la solvencia de Rob Zombie en sus anteriores películas. Al saber que iba a hacer una especie de precuela esperaba algo más original. Pero tuvo que darle su sello (exageración por la exageración y autoparodia), que quizás en sus anteriores películas estaba menos fuera de lugar que aqui.

Pero bueno, seguiremos atentos a su carrera.

Saludos!!