jueves, 12 de junio de 2008

"Virus", de Anthony M. Dawson


FICHA ARTÍSTICA:

Título Original: "Apocalypse Domani"/ Dirección: Antony M. Dawson/ Guión: Dardano Sachetti y A. Margheriti/ Producción: Edmondo, Maurizio y Sandro Amati/ Fotografía: Fernando Arribas/ Montaje: Giorgio Serrallonga/ Música: Alexander Blonksteiner/ Efectos Especiales: Bob Shelley/ Reparto: John Saxon, Elizabeth Turner, Giovanni Lombardo Radice, Cinzia De Carolis, Tony King, Wallace Wilkinson, Ramiro Oliveros, John Geroson, May Heatherly, Ronnie Sanders, Vic Perkins, Jere Beery. Italia-España. 1980. Color. 93'

Tras dicho seudónimo de resonancias anglosajonas se halla Antonio Margheriti, un cineasta que atesora un puñado de obras más que interesantes, dentro del género de terror. Es ésta una co-producción entre Italia y España, en otra de las habituales colaboraciones entre ambas cinematografías a lo largo de las décadas de los setenta y los ochenta, sobretodo si al género fantástico nos referimos.

Se trata de un thriller terrorífico, que cuenta cómo varios ex-combatientes de Vietnam se traen de "souvenir" de dicha contienda una extraña afección que les convierte en caníbales hambrientos de carne humana, contagiando a la población civil a su regreso.

El personaje protagonista está encarnado por el carismático John Saxon, auténtico icono de la serie B donde los haya. Aquí interpreta a un ex-sargento que tenía a los infectados a su cargo durante la guerra y que se verá arrastrado por la dramática y terrorífica situación.

Puede decirse que lo más destacado de la película viene dado por la interesante mezcolanza de elementos. Tenemos por un lado la siempre atractiva cuestión de los ex-combatientes que regresan en "malas condiciones" del frente, con el drama que ello comporta y que hemos visto reflejado en multitud de producciones, sobretodo norteamericanas. Por otro lado, la tan en boga en aquellos momentos moda del canibalismo en el cine italiano. Pero con la novedad de trasladar el modelo desde las selvas más inhóspitas a un ambiente plenamente urbano.


Margheritti salda con aprobado alto el envite. Pero a la postre, es constatable que la obra brilla más por el propio concepto en sí, que por el resultado.

El prólogo en el frente de batalla es muy bueno. Este tipo de películas, habitualmente carentes de grandes medios, no suelen alcanzar un buen nivel en secuencias bélicas, normalmente muy costosas. Sin embargo Margheriti demuestra que no es ningún inútil tras la cámara y deja patente su buen hacer, tanto en dicho prólogo como en determinadas secuencias llenas de fuerza e impacto, como son las de los ataques de los contaminados en el hospital, y algunas más. En todo ello incide directamente una estupenda dirección de fotografía del español Fernando Arribas.

Sin embargo, sí se echa en falta un mayor desarrollo de las posibilidades que la trama ofrecía. A partir de un cierto momento, el filme pasa a centrarse casi exclusivamente en simples persecuciones, en exceso alargadas. Lo mismo que el asedio que la policía somete al principal infectado, de nombre Charles Bukowski (¿de qué me sonará este nombre?). Con ello lo que sucede es que la trama de acción acaba imponiéndose a la estrictamente terrorífica. Independientemente de que los ataques y los momentos sanguinolentos están bastante conseguidos, encuentro una exagerada acentuación de dichos pasajes.

En todo caso, la factura de la película es más que aceptable. Sin dejar de ser lo que es, un subproducto de serie b netamente integrado en los esquemas habituales del euro-terror setentero más comercial, sí se deja ver con agrado. Sobretodo si se es aficionado a esa clase de cine. Eso sí, que nadie espere ver en "Apocalipsis caníbal" (como también se la conoce en España) al Margheriti de "Danza macabra" o "El justiciero rojo", porque ni el tipo de historia tiene nada que ver, ni se trata de una obra tan notable como aquéllas.

3 comentarios:

La abadía de Berzano dijo...

Bastante de acuerdo contigo, una película simpática, pero muy lejos de los mejores trabajos de Margheriti.

Por cierto, y al hilo de tu comentario sobre el prólogo "bélico", se puede tomar como un adelanteo de los derroteros que iba a tomar la carrera del director italiano durante los ochenta, con películas como la que rodaría inmediatamente después de esta, "El último cazador", o su trilogía de "Comando:".

Mary Lovecraft dijo...

Oh Tyla ¡qué malos recuerdos me trajiste con esta peli!

Recuerdo haberla vista de pequeña (muy pequeña, soy del 69) cuando se estrenó en España...fui al cine de verano de mi barrio con mi familia, yo creo que mis padres por descontado no sabían dónde se metían y yo allí (y mis hermanos igual de pequeños, más o menos) toda con la "sensibilidad jería" jajaja!! qué mal rollo me dio la peli, lo pasé fatal, recuerdo tapándome la cara todo el tiempo y tal...¿quiero recordar que nos fuimos antes de que acabara??? sí, va a ser eso, que quiero pero no puedo, la verdad o me acuerdo, sólo se me quedaron grabadas determinadas escenas y bueno, a día de hoy las recuerdo tan sólo como malas sensaciones, no las imagenes en sí...enfin, que pienso que ahí en ese día es que perdí toda mi inocencia xd xd xd.

Un beso,
buen blog ;)

Tyla dijo...

Hola, Mary. Qué alegría verte por aquí. :D

Pues sí, hay pelis que son especiales de una forma u otra, según el momento en que las hayamos visto.

Lo que tú cuentas que te pasó con ésta, a mí me pasó con "La noche de Walpurgis". Cuando era enano la vi y esas vampiras corriendo a cámara lenta por el cementerio me provocaron auténtico pavor. En cambio, vistas ahora resultan de lo más ingenuo.

Ah! La inocencia infantil, jeje!