miércoles, 17 de febrero de 2010

"El guerrero del tiempo", de Willard Carroll

FICHA ARTÍSTICA:

Título original: "The Runestone"/ Dirección: Willard Carroll/ Guión: W. Carroll, sobre una novela corta de Mark E. Rogers/ Producción: Harry E. Gould, Jr. y Thomas L. Wilhite/ Fotografía: Misha Suslov/ Montaje: Lynne Southerland/ Música: David Newman/ Efectos Especiales: John Eggett/ Intérpretes: Peter Riegert, Joan Severance, William Hickey, Tim Ryan, Mitchell Laurance, Lawrence Tierney, Dawan Scott, Chris Young, Alexander Godunov, Donald Hotton, Erika Schickel, Bill Kalmenson, Arthur Malet, John Hobson, Anthony Cistaro. USA. 1990. Color, 98'.

Algunos años antes de ofrecernos la que, hasta ahora, es su mejor película como director, aquella bonita pieza romántica coral de vidas cruzadas llamada "Jugando con el corazón", Willard Carroll se atrevía para su ópera prima con este filme fantástico de divertida y entretenida factura, también conocido como "La maldición de la piedra".

Una factura de serie B, pero de las que resisten el paso del tiempo, gracias al dinamismo con el que está construida, amén de contar con rostros interesantes y elementos narrativos que la hacen francamente disfrutable.

En cuanto a su espíritu podría recordar un poco a filmes como "The Relic" o "Los Inmortales". Películas que sitúan lo fantástico en entornos urbanos y modernos, en lugar de aislarlos en terrenos y escenarios de pura fantasía.

En este caso, asistimos al descubrimiento de una piedra (maldita, cómo no) de procedencia nórdica que desencadenará el paso a nuestra dimensión de una criatura terrorífica, la cual dejará a su paso un rastro sangriento.

Lo mejor de "El guerrero del tiempo" es su ritmo, trepidante y satisfactorio para el tipo de película de que se trata. Los personajes resultan todo lo atractivos que pueden llegar a ser para una historia que, como ha quedado dicho, se inscribe de lleno en los parámetros de la serie B más imaginativa. Incluso los efectos especiales, vistos a día de hoy (a pesar de que la película tan sólo cuenta con veinte años de antigüedad), también encajan en esos márgenes. Modestos, pero no delirantemente casposos.

Asimismo, se agradece que la criatura/demonio de la función se haga de rogar, en el sentido de que tardamos un poco en verla en todo su aterrador aspecto. Eso hace que sus primeras apariciones, en forma de sombra, con planos parciales de su cuerpo, etc. nos mantengan atentos y expectantes.

Por lo demás, presencias tan características como las de William Hickey, Alexander Godunov (¿qué se habrá hecho de este hombre?) o el mítico Lawrence Tierney (muy poquito antes de convertirse en uno de los "reservoir dogs" tarantinianos) contribuyen a que "El guerrero del tiempo" mantenga su pequeña vitola de entretenimiento frugal, pero muy simpático.

3 comentarios:

Canario Negro dijo...

Esto...Gudunov no falleció hace unos años o es paranoia mía.

Tomo nota de la peli que la fantasía con toque urbano puede ser ideal para un domingo tonto.

Tyla dijo...

Joder, pues mira que morirse cuando estaba alcanzando la popularidad... xD

vacelyk dijo...

Gudunov, por desgracia murio hace ya unos cuantos años.